Categoría: Correos de Septiembre
27 Septiembre 2008
LOS NEGRITOS
Todos los que me conocéis sabéis de mi gran pasión por todo lo que se Semana Santa. Vamos que soy un tonto de capirote aunque no lo lleve desde hace muchos años. (Para los no entendidos y que se hayan sorprendido con esta afirmación, les aclarare que desde hace muchos años, tengo perdida la cuenta cuantos son, y si no recuerdo mal fue desde que empecé mis estudios en la universidad, cuando llega el Viernes Santo y salgo con mi Real, Ilustre y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santo Entierro de Cristo, Santa Cruz del Monte Calvario, Soledad de Maria Santísima en sus Dolores y Alegrías de Nuestra Señora en la Gloriosa Resurrección de nuestro Señor en Bollullos Par del Condado, lo hago con el antifaz puesto, pero sin el capirote que va por dentro, en verdugo).
Después de esta introducción y aclaración entro en el meollo del asunto. Un blog que suelo visitar a diario y el cual recomiendo es http://www.galeon.com/juliodominguez también llamado "La Sevilla que no vemos". Lo hago porque coincido muchas veces con el pensamiento de su autor y con las cosas que cuenta. El es de Sevilla, amante de la Semana Santa y seguidor del Sevilla, vamos igual que yo (lo de Sevilla en otro correo lo aclarare para aquellos que tengan dudas). En fin, cada vez que voy a misa me acuerdo de este blog y de la cofradía de los Negritos que sale el Jueves Santo, así que hace unos días me decidí a enviarle una foto al autor del blog, y este ha tenido a bien publicarla, con algunos retoques con el photoshop para cambiar el color del escapulario y con algunas matizaciones en mi escrito ya que, he de reconocerlo, en temas sobre la iglesia, este señor sabe tela.
Aquí tenéis lo que salio publicado en este blog:
LOS NEGRITOS

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JULIO DOMÍNGUEZ ARJONA
11 de Septiembre de 2008
He recibido una entrañable carta desde Kenia, de estos sevillanos en la diáspora , estos sevillanos como denunciaba este año nuestro pregonero que encuentran el reconocimiento de su valía , mas allá de nuestras fronteras , sintiendo el dolor de la añoranza . La carta va unida a esta curiosa foto y a la evocación de su autor .-
"Desde febrero estoy trabajando y viviendo en Nairobi (Kenya) y gracias a su pagina me mantengo en contacto con nuestra ciudad y su devenir. También desde que estoy aquí los amigos me han creado un blog donde cuelgo mis impresiones y anécdotas, el cual le han llamado "Memorias de África" pero que me hubiese gustado llamarle "La Kenya que no se ve en los safaris" o "La Nairobi que no vemos". No les puse esos nombres por respeto a su pagina .-
El motivo de escribirle, aparte de saludarle , es para enviarle una foto que tome el pasado domingo antes de empezar la misa. Aquí las misas son muy largas, la gente lo vive y las iglesias siempre están llenas. Da igual la religión, todo el mundo va a misa los domingos y con sus mejores galas (ya nos gustaría que en España fuese la mitad).
Como le decía, la tome antes de la misa ya que siempre se empieza muy solemne con la entrada en procesión del sacerdote,con la Cruz parroquial, los Evangelios , los lectores, y toda este grupo de acólitos.
Normalmente van con el escapulario amarillo , pero a veces lo llevan en azul. Por eso siempre me acuerdo de "Los Negritos" de Jueves Santo sevillano y este es el motivo de escribirle, porque todos los domingos me acuerdo de usted y de Sevilla al ver procesional a estos negritos, pero esta vez auténticos dejando volar la imaginación en el tiempo de que posiblemente así serian en sus orígenes , momento antes de hacer su estación de penitencia" .-
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Bueno, pues espero que también le hagáis alguna visita, aunque sea de vez en cuando.
Eduardo Carrellan
servido por memoriasdeafrica
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20 Septiembre 2008
T.I.A.
Aunque suene el nombre de hoy a la agencia de Mortadelo y Filemón, estas siglas son bastante usadas por los que vivimos en África pero no somos africanos. Sirven para reflejar cualquier cosa o situación que es diferente a lo que estamos acostumbrados pero que aquí es lo mas normal del mundo.
T.I.A. (Ti Ai Ei, como se pronuncia para aquellos que no saben ingles) significa This Is África.
Y un TIA es lo que voy a mostraros hoy fotográficamente. Se trata del botiquín de primeros auxilios, aunque mas bien habría que decirle de últimos auxilios o de primeros y únicos auxilios, que me compraron para el coche.
Os presento el botiquín y como veis es genuino de Kenya.
Estos son los botiquines que ya he contado que venden en mitad de los atascos.
Como bien se puede apreciar, la cruz roja no es exactamente una cruz roja indicativa de primeros auxilios, sino que es una cruz cristiana, con lo cual te empiezas a plantearte por una lado si este botiquín es solo para cristianos, no valido para musulmanes, judíos, hindúes, o de cualquier otra creencia, o si bien esta primera ayuda, ya que uno cree en la resurrección como buen católico, es una primera ayuda para llegar a la vida eterna.
Pero veamos el interior y analicemos cada uno de sus componentes.
Dejo la foto bien grande para que se vea sin problemas el interior. Este kit de salvamentos consta de:
- 6 aspirinas (un blister de 4 y un blister de 2).
- 2 tiritas.
- 1 gasa pequeña.
- 1 paquete de algodón.
- 1 bote de.... creo que mercromina ya que no pone nada y no me atrevo a abrirlo no vaya a ser que no se pueda cerrar luego y me deje todo pringando.
- 1 tijeras (luego pongo dos fotos ampliándolas porque tiene comentario adicional).
- 1 guantes de látex (Se supone que para un solo uso).
- 2 imperdibles.
Con todo este equipamiento McGiver hace virguerías, especialmente con los 2 imperdibles.
Los malos malosos que me leen no me vayan a preguntar por la fecha de caducidad de las aspirinas, lo importante es que hay 6 aspirinas.
Decía que las tijeras tienen comentario aparte y aquí tenéis dos fotos de ellas.

Las tijeras están hechas a mano, con un trozo de hierro y rebajadas en una piedra de esmeril. El tacto es espectacular. Su misión: supongo que rematar al herido si no se puede curar con las aspirinas, las 2 tiritas y el algodón. Y rematarlo de forma efectiva ya que si no se muere al clavarles las tijeras, de seguro que se muere de una infección.
T.I.A.
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16 Septiembre 2008
Como en una película
El pasado martes para llegar desde el trabajo a mi casa necesite la friolera de 4 horas y media. Para los que no han leído todos mis correos, la distancia que hay entre el trabajo y casa es de 14 kilómetros, un domingo no tardo mas de 20 minutos en recorrerlo, y lo habitual es de 1 hora a 1 hora y media.
Para evitar que saquéis la calculadora os diré, que esas 4 horas y media suponen que fui a una velocidad de 3.11 km/h y que la velocidad media habitual, si consideramos una media de tiempo de 1 hora, es por tanto de 14 km/h. El promedio de la velocidad de los hombres es de 3 km/h, por tanto hubiese tardado el mismo tiempo que si me hubiese ido paseando, ni siquiera corriendo.
Y a que es debido este retraso? Pues hasta ayer, y tampoco lo entiendo mucho que digamos, no me dieron una explicación.
El motivo físico es que todo Nairobi estaba atascado, las avenidas principales estaban colapsadas de vehículos parados (aunque con los motores en marcha). Y la primera razón que me dieron es que todo el mundo se atasco porque empezó a llover fuerte.
Llover fuerte llueve en cualquier lado, pero como he dicho, aquí suele llover de noche y en esta ocasión ocurrido al anochecer.
Aquí acabo de dar un dato importante, fue al anochecer. Por tanto a todo el mundo se nos hizo de noche dentro de nuestros vehículos.
Al llover los policías que controlan, a su manera, el trafico en las rotondas, se quitaron de en medio, con lo cual, como aquí nadie respeta las normas de circulación, ni los pocos semáforos, ni los cedas el paso, ni las preferencias, ni los stops, ni lo que queráis, todo el mundo quería pasar al mismo tiempo. Resultado, todas las rotondas bloqueadas, y como consecuencia, todas las arterias y avenidas que desembocan en ellas, igualmente congestionadas.
Y nadie de podía mover.
La razón final que me dieron es que corrió el pánico. Si, igual que en las películas americanas cuando, por ejemplo, atacan los extraterrestres y todo el mundo huye de pánico y se ven las salidas de las ciudades colapsadas y con accidentes. Pues lo mismo, a la gente le entro el pánico y todos querían huir, y no miraban por donde, con lo cual, conforme lograbas avanzar, veías muchos accidentes, gracias a Dios sin heridos, pero muchos coches golpeados y teniendo que quedarse inmovilizados.
Mi hijo, montado en el autobús escolar, tardó 2 horas para recorrer 150 metros. Finalmente se tuvo que bajar y regresar andando a casa antes de que se hiciera muy de noche.
Las imágenes eran enteramente de película, sobre todo cuando, a la vista que no podían avanzar los matatus, la gente decidió bajarse. Parecía como si se hubiese dado una señal, porque se pronto, entre las filas de vehículos (no digo coches porque habían muchos matatus, autobuses y camiones) una marea de personas andando en dirección al centro de la ciudad. Era como mezclar la película de los extraterrestres con la gente huyendo andando con la de los muertos vivientes de como andaban chocándose con los coches.
Si la avenida tiene de por si 2 o 3 carriles, en aquellos momentos estábamos en fila de a 6, por los arcenes y lo que deberían ser aceras había filas de vehículos queriendo avanzar. Incluso yo tuve que conducir unos 500 metros por la mediana intentando adelantar algo.
Cuando al final vi un claro a mi izquierda, cogí esa carretera, la carretera de Langata, la cual me lleva al otro lado de la ciudad, pero intentaba huir del caos aunque fuera dando un rodeo por fuera de Nairobi. Intento casi nulo, a los 2 o 3 kilómetros me encontré de nuevo metido en el fogón.
Finalmente, pude llegar a casa aunque el ultimo kilómetro tuve que hacerlo conduciendo por encima de la acera, pero que no era el único.
Bueno, me despido, hasta otra, espero que hoy al regresar no me encuentre la misma papeleta.
servido por memoriasdeafrica
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15 Septiembre 2008
Escuela de oro
Cuando hemos visto las olimpiadas que acaban de finalizar, nos hemos maravillado con que Kenya ha obtenido el mismo numero de medallas de oro que España y solamente en atletismo. En el global de medallas casi empata con nosotros y eso que ellos casi solamente la consiguen corriendo.
En toda la historia del olimpismo siempre, y cuando digo siempre es que nunca han fallado, siempre han conseguido la medalla de oro en 3.000 metros obstáculos. En maratón igualmente medalla de oro, y no menciono el resto.
Cuando llegue a Kenya por primera vez, una de las cosas que más me llamo la intención, y creo que lo he comentado en alguna que otra ocasión, es la cantidad de gente andando. Cientos, miles de personas andando. Hay zonas donde agobia el ir, aunque sea en coche, porque la gente andando son como hormigas (y no lo digo por el color), se mueven para todos lados que casi parece caótico, y lo hacen como las hormigas, muchas de ellas transportando bultos en la cabeza.
Viendo a la gente andar se te viene a la cabeza las medallas de oro en las competiciones atléticas, da igual que sean las olimpiadas o el campeonato del mundo, allí están los kenyatas corriendo mas que nadie en fondo.
Pero el otro día me llamo poderosamente la atención otra cosa. Con la obra que hemos empezado a construir, tengo que ir a visitar el avance de un almacén que igualmente estamos construyendo y el cual se encuentra a unos 500 metros de nuestra planta. Aunque sea peligroso, y ya le lo han advertido en varias ocasiones, prefiero hacer el recorrido andando, no es que sea un paisaje bonito, pero me gusta andar este paseito (lo suelo hacer un par de veces al cabo del día). Prefiero andar porque veo a gente, de todo tipo, normalmente me cruzo con pastores de vacas y cabras, y hay veces que me cruzo con colegios de la zona que no se a donde van.
Y lo que me llamo la atención el otro día fue precisamente un colegio de aquí, de Lunga Lunga, en el suburbio de chavolas de Donholm, el cual no estaba yendo a ninguna parte, sino que los pequeños estaban en su clase de gimnasia en mitad de este carril.
Como ya he dicho, los kenyatas no se si se ríen de nosotros o con nosotros, lo cierto y verdad que todos los niños se reían bastante al verme pasar camino del almacén. Las risitas me hicieron gracia y me quede observando un ratito lo que hacían.
Era muy simple, dividieron la clase en dos grupos, mandaron a un chico de cada grupo a una distancia de unos 100 metros, e iban saliendo corriendo un miembro de cada equipo a tocar a su compañero y volver.
El equipo que ganaba lo celebraba como si hubiesen ganado una copa. No se daban cuenta que normalmente ganaba el que hacia trampas ya que no llegaba a tocar a su compañero del fondo, sino que se daba la vuelta cunado veía al rival que tocaba, así que tenia unos cuantos metros de ventaja, y por mas que corriera, esa ventaja le hacia que no llegara a tiempo para ganarle.
Pero lo que me llamo en principio la atención es que todos, todos los corredores lo hacían descalzos, no tenían zapatos, corrían descalzos en una zona que como he dicho me cruzo con rebaños de cabras y vacas, con lo cual es suelo tiene muchas bolitas de mierda de cabra y bastantes mojones de mierda de vaca.
Y decía que eso era lo que me llamo en principio la atención, porque lo que mas me impacto es que tenían algo raro en las manos, y cuando me fije, lo que tenían eran lo calcetines. Luego me fije mas en detalle y es que se quitaban los calcetines para no romperlos con el terreno que esta lleno de chinitas.
Aquí si que esta la autentica escuela de campeones, todos, sin excepción, son merecedores de una medalla de oro por crecer como crecen y encima riendo.
Me acorde de mis hijos y de como protestan cuando no accedes a comprarles unas zapatillas deportivas de la marca de moda.
No le dije nada a mi mujer de este tema, pero este fin de semana después de haber estado en el colegio de mis hijos y haber visto lo que hay por muchas zonas de Nairobi, ella me preguntaba que que habíamos hecho para merecernos el vivir como vivimos, con la abundancia en la que vivimos. La única respuesta que se me ocurrió y que se me ocurre, es que no hemos hecho nada y que debemos aprender a agradecerle a Dios el como hemos nacido, hemos crecido, y seguimos viviendo, en vez de tanto pedir y protestar.
Abrazos desde Nairobi.
servido por memoriasdeafrica
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4 Septiembre 2008
La importancia de ser solidarios
Al igual que la obra de teatro "La importancia de llamarse Ernesto", en Kenya es importante, yo diría que muy importante, el ser solidario y el sentirte solidarizado con lo que te pueda pasar en todo momento.
No voy a hablar de ni de caridad, ni de pobreza y ayuda a la misma, voy a contaros los que nos paso este fin de semana y el motivo por el cual siempre hay que estar dispuesto a dar lo que tengas en ese momento por los amigos.
Mi mujer se me quejaba de que no salíamos nunca de Nairobi, que todas las salidas eran a sitios en la ciudad y que nunca salíamos de ella.
Por mas que le decía que hasta que no quedáramos con amigos no debíamos hacerlo, ella insistía y me recriminaba que no teníamos porque meter amigos en proyectos que pensáramos.
El sábado programamos una visita a un parque nacional, el de Sabuk, el cual no tiene apenas animales y es muy, pero que muy pequeñito. De hecho solamente vimos unos cuantos monos y de los famosos búfalos de Sabuk no vimos ni uno. Lo bonito de este parque es subir hasta lo alto de la montaña y hacer un pic-nic, como así hicimos.
En un principio éramos 2 coches los que teníamos programados la excursión, pero como dije hace tiempo, aquí los amigos se apuntan hasta para un bombardeo, así que la cosa se fue ampliando y llegamos a ser 6 coches. Finalmente, 2 se rajaron en el ultimo minuto y salimos de comilona 4 vehículos completos.
El sitio, ideal, la barbacoa que montamos, magnifica, el rato de charla espectacular. Todo muy bien hasta que en el camino de regreso uno de los coches se averió (no digo que coche para no preocupar a nadie que lea esto por internet), además, que mas da que fuera ese que otro, si al final hubiésemos hecho lo mismo.
Nos fuimos avisando unos a otros que un coche se ha quedado tirado, sin pensarlo 2 veces, los demás dimos la vuelta en el primer sitio factible y allí que nos plantamos los 4 coches en el lateral de la carretera. Todos, formando una piña al lado del vehiculo averiado.
Nadie se quejo en ningún momento, nadie protesto por la situación, todo lo contrario, cada uno intentaba aportar lo que podía en el momento. Unos conocimientos de mecánica, otros su mejor ingles posible para hablar con el mecánico que vino a ayudar o los artistas de la grúa, o simplemente, poniéndose al lado, charlando, pero dando el calor de no dejar solo a un amigo y que se sintiera que estaba allí ya que la noche se nos echo encima rápidamente.
Aquí fue donde, creo y espero, aprendió mi mujer la importancia de no ir solos fuera de Nairobi. En caso de tener algún problema, debes tener alguien que te pueda ayudar o al menos tener la compañía de alguien conocido que no te haga sentirte solo y desamparado en una situación como esa.
El regreso a Nairobi fue otra aventura, de hecho ayer domingo contábamos la aventura de la avería y el regreso a Nairobi mas que la excursión al parque. También fue una lección importante para los niños que iban (entre ellos mis hijos).
Digo que el regreso fue una aventura ya que la grúa estaba peor que el coche averiado. Al coche al fin y al cabo solamente se le había roto una correa que se arreglo ayer mismo, pero la grúa cada dos por tres tenia que parar a echar agua y aceite al motor. Además hubo que sumarle que era de noche, muchísimo trafico y dos controles de policías. En uno de ellos pararon a la grúa y la tuvieron otro rato.
Al final pudimos llegar a Nairobi, todos bien, todos juntos y con ánimos para otro día que es lo importante. Por cierto tardamos unas 4 horas en volver cuando en condiciones normales no llega a la hora, imaginaros el estado de la grúa.
servido por memoriasdeafrica
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