CLASE DE COCINA
Ayer asistí por primera vez en mi vida a clases de cocina………. India.
No digamos hindú, como catetamente se me ocurrió decir, ya que hindú es una religión e india es de un país. Es como si a las torrijas de semana santa le llamáramos comida católica en vez de comida típica andaluza. No se si me he explicado.
Las clases están organizadas por la “Asociación de mujeres de habla hispana” y las imparte un matrimonio indio e hindú (aquí si vale) los cuales, amablemente acogen, a todos los que están apuntados, en la cocina de su piso, les explica unos platos indios mientras los van preparando, y luego nos comemos lo que ha preparado.
Las clases son en perfecto ingles indio, es decir, todo pronunciado con la T. Un ejemplo para que nos aclaremos como hablan los indios: el pollo tika masala, pronunciado en perfecto ingles seria “chicken tika masala”. Pronunciado en perfecto ingles indio es “tiken tita matala”.
Este comentario lo hago al respecto de los ingredientes, si saberlo en ingles ya es una película, conocerlos en perfecto ingles indio es una película ganadora de oscar. Menos mal que somos todos hispanos, con la misma raíz le pese a quien le pese, y así ya siempre sale alguien que dice: “ha dicho coriander!!!!”, a lo que le responde otro “eso, eso, culantro”.
El problema entre los hispanos es que nuestra lengua es demasiado rica, y no falta alguien que te responde: “no hija, eso es pocolo”, o algo parecido, pero es que estábamos espanoles, argentinos, costarricenses y chilenos.
Ayer concretamente empezamos con la preparación de “verdura biryani”. Es un plato con guisantes, judías verdes, zanahoria y arroz (que no falte) y con muchas, pero que muchas especies diferentes.
Luego preparo la masa para hacer “chapati” (pronúnciese: tapati), una especie de tortitas, como las tortitas mejicanas y que para los de Costa Rica era Tortilla.
Seguimos con una salsa “biryani” que esta hecha a base de leche acida (a falta de leche acida puede hacerse mezclando leche con yogurt pero no es lo mismo), y verduritas muy picaditas. Esto se utiliza para rebajar los platos fuertes de picante o de especies para los que no le gustan las especias.
Y finalmente un pollo al curry (pronúnciese: tiken turry). Es decir pollo con el mismo mogollón de especies que en los otros platos pero en distintas ocasiones.
La comida quedo riquísima, al menos a mí que me gustan las especies me encantó. Además la ves hacer, no como en los restaurantes que cualquiera sabe.
Con conclusiones finales:
1.- Un indio no tiene porque ser hindú, al igual que un hindú no tiene porque ser indio. Y además no tienen nada que ver con los indios de las películas americanas, que creo que esto ya lo teníamos claro.
2.- Se guisa con todas las especies del mundo y alguna más que sabe Dios de donde la habrán sacado. Lo que cambia son las proporciones de las mismas. Pero si pensamos bien, la comida nuestra es también igual; tu coges a Arguinano y siempre empieza igual, ponemos las cebollitas, el ajo y lo dejamos pochar; le ponemos el pimiento y las zanahorias, cuando están blanditos le echamos la carne, el pescado o lo que se le ocurra al cocinero, agua, caldo, vino, sal y esta es la variación. El arte esta en quien lo prepara y las proporciones pero los ingredientes varían muy poco de uno a otro.
3.- Vale, ya me saldrá algún purista diciendo que no es lo mismo, pero me da igual, el pollo estaba de muerte y la salsa de la leche acida ni te cuento.
4.- Y tenia otra conclusión pero se me ha olvido al pensar en los puristas.
Adiós

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