Correo recibido el 23 de Marzo
Teatro leído
Una de las actividades que realizamos y que nos gusta bastante, al menos a mi, son unas reuniones, una vez al mes, para leer una obra de teatro.
El motivo de la reunión es lo más simple del mundo, nos reunimos en la casa de alguien, traemos comida y bebidas, y leemos.
Todo lo esta coordinando un holandés simpatiquísimo el cual es el alma pater (porque es hombre) de todo el evento. Como buen holandés, la coordinación es exacta y precisa, sabe perfectamente cuando empezar, cortar y dirigir.
Asistimos gente de 7 u 8 países diferentes, con lo cual, como dice Daniel (el holandés), el hecho de traer comida, aparte de que no suponga un gasto para el anfitrión de la jornada (el espíritu holandés del ahorro por encima de todo), es una forma mas de compartir la diversidad cultural de todos los asistentes, así que puedas degustar desde una lasaña casera (pasta hecha a mano, no comprada) de unos italianos, a comida india vegetariana de la ultima anfitriona, pasando por ensalada japonesa, o atún encebollado español.
La velada empieza normalmente con la cena, lo cual da una oportunidad buena para entablar conversación con los nuevos que no conoces o con lo ya conocidos después de un mes sin vernos.
Midiendo los tiempos, como un juez estricto, llegada la hora, Daniel nos sienta a todos, nos reparte la obra a leer y reparte los papeles a leer entre voluntarios. Nadie esta obligado a leer, pero es bonito escuchar el ingles con acentos de todos los sitios. A veces hay tantos papeles que tenemos que leer varios personajes cada uno, lo cual tiene su toque de gracia porque intentas darle distintas entonaciones a cada uno. Cuando nos reunimos en casa en febrero, los países representados eran Holanda, Japón, Kenya, Reino Unido, India, Estados Unidos, Alemania, Bélgica y España, con esto os podéis figurar como estuvo.
En el medio, en vez de irnos al "selecto ambigú" solemos tomar los postres, quedando las copas para después, una vez finalizada la lectura. Ni que decir tiene que los últimos en irse suelen ser los españoles, esa es nuestra bandera identificativa. Normalmente la gente suele irse tempranito.
Anoche fallo la tienda de fotocopias, así que hubo que improvisar (ahí estaba Daniel para hacerlo) una obra diferente a la prevista. Leímos Misery, una obra de terror escrita por Stephen King. Como solamente tiene dos personajes, nos fuimos turnando cada 3 o 4 actos para que todos (o casi todos) tuvieran la oportunidad de leer. Luigi lo hizo magistralmente con su acento italiano, pero ponía sentimiento y entonación en cada frase.
Lo bonito del asunto es que no queda en eso, una noche de lectura y charla amistosa, sino que otro grupo de personas hacen lo mismo en Nigeria, con lo cual en cierta medida te sientes miembro de un grupo panafricano de cultura.
La obra que no pudimos leer es Bentha, la que represento Eduardo en el teatro. Esperemos que el próximo mes podamos ya que también tenemos en cartera dos musicales, West Side Story y My Fair Lady.



José Luís Samper dijo
Veo que os juntáis gente de muchos países... ¿Cuál es vuestra labor en Kenia?. Saludos
12 Abril 2009 | 11:35 AM